Dominicación Británica

La incorporación de Menorca a la corona inglesa tuvo como consecuencia una marcada y fructífera influencia británica, dejando para siempre señales indelebles de su cultura como son las numerosas palabras de origen inglés incorporadas a la lengua menorquina, los aún existentes estilos arquitectónicos, platos culinarios, juegos infantiles, danzas, etc.

Los "boinders" ("bow window") o miradores y las típicas ventanas de guillotina decoran todavía muchas casas de Menorca. De Inglaterra también se trajeron muchos muebles del estilo de la época, Reina Ana, Chippendale y algunos Sheraton, reproducidos más tarde por los ebanistas locales. Asimismo, el origen de la fabricación de la ginebra menorquina o "gin", elaborada por los artesanos de Mahón a partir de la destilación de bayas de enebro y alcohol vínico, fue iniciada por los ingleses que la implantaron entre sus gustos culinarios.

Los tradicionales "puddings" que se transformaron en "greixera dolça", el caldo de carne magra de pierna de vaca, en "brou de xenc". El jugo de carne "grevi" y la "manteca inglesa" enriquecen muchas recetas menorquinas, y los sabrosos "piquéis" son pepinillos y alcaparras en adobo. Los niños siguen jugando a la canicas con los "mérvels", entre ellos las bromas son "joques" y se persiguen gritando "fáitim" (pégale).