Lithica: Un lugar mágico esculpido en la roca

La mano del hombre ha esculpido un lugar mágico en Menorca, las Pedreres de S’Hostal-Lithica. De unas antiguas canteras de extracción de piedra de marés ha surgido un paisaje escultórico único, tallado en la roca, herencia de uno de los oficios más tradicionales de la isla: el de trencador (cantero). Líthica es el resultado de la relación del hombre con la piedra convertida en arte. 

 

De manera inconsciente, y con el trabajo de sus manos, los canteros menorquines fueron dando una forma fascinante a este espacio, de donde se extraía la piedra que se utilizaba para construir las casas de la isla. La cantera estuvo en activo desde el siglo XIX hasta finales del XX. La extracción manual de la piedra se prolongó hasta 1960, momento en que la tecnología facilitó el trabajo de los canteros. Tras su cierre en 1994, el espacio se rellenó parcialmente y se utilizó como huerto de cultivo durante años, hasta que la fundación sin ánimo de lucro Lithica la recuperó del abandono y la convirtió en el espacio lúdico y cultural que hoy es.

 

Las canteras invitan a perderse por un escenario en el que piedra y vegetación conviven en armonía, formado por jardines, laberintos y el propio espacio esculpido. Imponentes paredes verticales de piedra, con un majestuoso tótem dominando el conjunto, contrastan con la zona interior del espacio, exuberante y rica en vegetación. Jardines de inspiración medieval, laberintos vegetales o de piedra inspirados en la tradición cretense en los que perderse –y encontrarse– invitan al visitante a descubrir la magia de su identidad. 

 

Pero Lithica es más que un espacio esculpido: es un espacio vivo. Sus jardines son auténticos reductos para la conservación de la flora autóctona de Menorca, en los que plantas aromáticas y arbustos conviven con olivos silvestres y limoneros. Las canteras de S’Hostal se convierten cada verano en un gran auditorio al aire libre, donde se representan actuaciones de danza, teatro o música en impresionantes puestas en escena con las paredes de marés como escenario de fondo. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el Consell Insular de Menorca, la Fundación Lithica organiza en este espacio visitas didácticas, talleres sobre la cultura de la piedra y una profusa actividad de divulgación.

 

Esta obra de arte transformadora del paisaje es un lugar único para los amantes de la fotografía y la arquitectura, en el que descubrir un riquísimo patrimonio cultural escondido en la naturaleza. Un auténtico museo al aire libre, herencia del trabajo del hombre en el paisaje.