Sant Climent, la localidad surgida de la devoción

Entre la urbe de Maó y los terrenos escarpados del municipio de Alaior, se encuentra mirando hacia el sur de la isla la pedanía de Sant Climent. La forma jurídica de esta pequeña localidad, a medio camino entre uno de los pueblos más pequeños de la isla y una urbanización dormitorio para los habitantes de Maó, la decidió en 1817 el entonces obispo de Menorca. La capilla erigida en honor a Sant Climent es la que da nombre a esta población, donde la vida vecinal determina el calendario de actos, así como su carácter cercano y amigable. 

 

En los alrededores, Sant Climent presume de tener en su escaso territorio una gran cantidad de monumentos arqueológicos de valor, como el poblado talayótico de Talatí, el asentamiento de Mussuptà o la basílica de Fornàs.