El campo que llena la mesa

Melones, berenjenas, tomates, cebollas, lechugas… Pero también cereales, legumbres, leche, vino ¡y queso! Lo que la tierra da en Menorca no se lo llega uno a imaginar solo conociendo el tamaño de la isla. Aunque el producto por excelencia sea el queso, los ganaderos y agricultores saben sacar el máximo provecho de un terreno algo rocoso y lluvias desiguales.

 

El carácter de la gente del campo menorquín los convierte en personas tenaces, pendientes siempre del cielo y el agua. La práctica agrícola lleva siglos instalada en la isla. Y ha de agradecerse, en gran parte, a la dominación árabe, que introdujo sistemas de regadíos que siguen usándose actualmente. 

 

La producción del campo de Menorca se ha diversificado en los últimos años, tras un período en que ha reinado el queso con denominación de origen. Razas autóctonas, especies locales y prácticas cada vez más ecológicas son la tónica imperante en la actualidad, muy en línea con la declaración de Reserva de Biosfera.