Navegar en libertad

Olvídate de los rugidos de un motor. También de surcar las olas a velocidades imposibles. La vela, en todas las embarcaciones en las que se practica esta forma de navegar, está pensada para ser saboreada poco a poco. La sensación de estar en manos de la brisa que empuja la embarcación a su ritmo, sin prisa, sin agenda, confiere a la navegación a vela un carácter único y embriagador. Y quien lo prueba, repite. 

 

Tanto si es en barcos modernos como en embarcaciones clásicas, la práctica de la vela requiere de una enseñanza previa si se pretende vivir la experiencia a fondo. Hacerse con terminología marinera, aprender algunos conceptos básicos de navegación y ponerse en manos expertas, pueden convertir una salida a vela en una experiencia vital. 

 

Además, siendo Menorca la isla del viento, es fácil acertar un día idóneo para hinchar la vela mayor y gozar del Mediterráneo en todo su esplendor, tanto si es a través de una empresa de excursiones como en un velero de alquiler.