Respeto por el cielo

El cambio de milenio le sentó muy bien a Menorca. Si en 2019 consiguió convertirse en la mayor Reserva de Biosfera Marina del Mediterráneo, fue en el mismo año que  le tocó el turno al cielo nocturno. La calidad del aire y la visibilidad de la bóveda celeste le han valido a la isla el título de Destino y Reserva Starlight. 

 

En esencia, lo que estas dos distinciones representan, es la conservación del ambiente para la observación del cielo, en una combinación de nula polución y muy escasa contaminación lumínica. La Fundación Starlight, entidad creada por el Instituto Astrofísico de Canarias y auspiciada por la UNESCO, validó ambos títulos el mes de junio, siendo la única isla del Mediterráneo en conseguir ambas certificaciones.

 

La fascinación que crea la bóveda nocturna y la observación de las estrellas ha abierto en la isla una nueva forma de vivir su naturaleza.

 

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