Respeto por el mar

El camino iniciado en 1993 por la UNESCO, cuando declaró Menorca Reserva de Biosfera, dio en 2019 un giro de 180 grados. En concreto, un giro hacia las extensiones de agua que la rodean. A pesar de contar ya con diferentes zonas marinas protegidas, el 19 de junio la misma UNESCO declaró que desde la costa y hasta 12 millas mar adentro, las aguas menorquinas también son Reserva de Biosfera.

 

Esto supone que Menorca cuenta con la mayor Reserva de Biosfera Marina del Mediterráneo, con una extensión de más de 500.000 hectáreas. 

 

La protección del entorno marino alrededor de la isla salta a la vista cuando uno se sumerge en las cristalinas aguas de sus calas. Varios son los factores que han contribuido a que Menorca ostente este importante título. Entre ellos, el compromiso de los pescadores que faenan sus aguas y las normas que delimitan las zonas de fondeo para embarcaciones.