Sentir Menorca a tus pies

Sabes que estás en Menorca cuando en verano, en cada paso, en cada pisada, ves unas avarcas. El calzado artesanal menorquín, la avarca de Menorca, es cultura, tradición artesana i comodidad. La singularidad del producto más emblemático y con más relevancia internacional de la isla, presente en los cinco continentes, ha hecho que mujeres y hombres, pequeños y mayores, se enamoren al instante de esta sandalia veraniega. Fresca, versátil y de calidad, la avarca permite tanto combinarla de forma informal como de complemento en las noches de verano más elegantes, ya que su simplicidad permite la utilización de un gran número de materiales e innovadores diseños.


La industria zapatera de Menorca cuenta con una larga tradición que tiene su origen en la conquista de la corona catalanoaragonesa. Los trabajadores del campo menorquín tomaron de ellos la inspiración para fabricar este calzado flexible y resistente que les permitía poder trabajar la tierra con los pies protegidos del frío, las piedras y los rastrojos, fabricando ellos mismos sus propias avarcas. Casi podemos imaginarlos sentados al lado del fuego, contando historias y cuentos populares y cantando canciones que han pasado de generación en generación hasta llegar a nuestros días. Las fabricaban cortando ruedas de carreta y pieles de ganado, y cosiendo esas avarcas primitivas para usarlas tanto en verano como en invierno, cuando colocaban paja en su interior para protegerse de la humedad y mantener los pies calientes.


La avarca de Menorca actual sigue la estructura tradicional de este calzado. Está formada por una pieza frontal de piel, llamada pala, que cubre des de la punta de los dedos hasta la mitad del empeine, y otra pieza posterior, también de piel, que se llama tira. En esta última, la piel se coloca alrededor de una pieza de goma alargada que se llama ánima, que mantiene la tira de la avarca en su posición correcta, evitando que baje. La plantilla de la avarca es también de piel y la suela es de goma. En las versiones más tradicionales, esta goma sigue siendo de neumático, pero muchos fabricantes cuentan ya en sus colecciones con modelos fabricados con suelas de goma reciclada, más flexible y ligera, que permite una mejor comercialización, ya que aumenta la comodidad de la avarca.


Esta tradición, transmitida de padres a hijos, ha convertido el sector del calzado en Menorca en uno de los más importantes de la isla, contando con una gran cantidad de profesionales zapateros que dedican todo su cuidado y experiencia a la fabricación de cada par, muchos de ellos herederos de una gran tradición familiar. La avarca de Menorca es símbolo de autenticidad, el recuerdo perfecto para los visitantes de su paso por la isla, siendo habitualmente también el regalo preferido para familiares y amigos. Ponerte las avarcas una vez vuelves a casa te transporta de nuevo a su sol, sus playas, sus rutas y sus pueblos. Un producto auténtico que hace sentir Menorca en los pies.