El filamento más preciado del mundo

De rojo intenso. Así es la última de las delicias que se cultivan en las arcillosas tierras del centro de Menorca. El azafrán, uno de los condimentos culinarios más caros del mundo, brota con fuerza entre los nuevos productos de kilómetro cero. No solo por su calidad. Sino, también, por la forma de cultivo y recolección de este potenciador de manjares.

 

Las tancas en las que se siembra se cubren de violeta durante el mes de noviembre, dando al campo menorquín un aspecto poco habitual al verde, ocre y marrón sobre los que suele oscilar. Exactamente 25 días después de la floración, los filamentos se extraen con cuidado y uno a uno para su comercialización. Una tarea que requiere paciencia y que se paga con creces con un precio que ronda los 15 euros el gramo.

 

Las diversas propiedades de esta especia hacen valorar también su precio en el mercado. Se asocia el azafrán a cualidades antioxidantes, antidepresivas, digestivas e incluso anticancerígenas. Todo un tesoro culinario que requiere de unas 150.000 flores para recoger un solo kilo.