Del campo a la botella

A pesar de ser la bebida alcohólica con menor recorrido histórico en Menorca, la cerveza lleva unos años dando buenas alegrías a los elaboradores de la isla. Son varias las empresas que se han lanzado a la aventura de fermentar la cebada y experimentar con sabores y tostados para ofrecer un producto de calidad, de producción limitada y con una demanda en alza, derivada de los buenos resultados.

 

Si por algo se caracteriza toda la cerveza hecha en Menorca es por ser una bebida de autor. Cada una de las empresas que comercializan este tipo de bebida lo hacen con un sello propio, asociado, en algunas ocasiones, a establecimientos que son grandes referentes gastronómicos de la isla. Y, mayormente, ubicados en las zonas de Ciutadella y Sant Climent. 

 

Ha sido, de hecho, la apuesta firme que han hecho los restaurantes y bares de la isla por la cerveza artesanal elaborada en Menorca, lo que la ha lanzado al gran público.