A la salud de Inglaterra

Los años que los ingleses pasaron en Menorca, dejaron un poso importante en la gastronomía de la isla. Especialmente en el sector licorero, a través de la elaboración de la ginebra. Fueron ellos los que introdujeron en la población autóctona el gusto por el destilado de bebidas espirituosas. Un gusto que sigue muy vivo gracias a ser considerada la bebida “oficial” de las fiestas patronales que se celebran en verano en toda la isla. 

 

La ginebra menorquina es la más antigua que se produce en España. Y el método de destilado sigue siendo el tradicional, con la elaboración de la bebida en antiguos alambiques de cobre con fuego de leña. La mezcla se consigue gracias al alcohol de vino, bayas de enebro y una selección de hierbas. Es esta combinación de ingredientes la que convierten a la ginebra de Menorca en una de las más aromáticas del mercado.

 

Además de la ginebra, se elaboran otros destilados de hierbas aromáticas, como el de la camomila autóctona. La gran mayoría de estas bebidas se toman tras una copiosa comida, sirviendo como digestivo.