Aceite, el tesoro mediterráneo

Incluido en toda buena dieta que se precie, el aceite de oliva es símbolo de equilibrio entre placer y salud. Quizás es esta doble conciencia entre lo que se debe hacer y lo que apetece realmente al paladar, la que ha auspiciado el crecimiento de la producción de aceite en la isla.  

 

Como buena isla mediterránea, Menorca ha contado en varios momentos de su historia con la presencia de cultivos destinados a la producción de aceite de oliva. Sin embargo, es durante los últimos años cuando ha visto crecer negocios alrededor de las plantaciones más extensas. El interés ha generado atracción. Y ya son más de 50.000 ejemplares de olivos de los que cada año se hace la colecta para elaborar uno de los productos más valorados en las cocinas de los grandes chefs menorquines.

 

Alrededor de 4.000 litros de aceite, gran parte de la monovarietal arbequina, se embotellan para gusto y placer de quien disfruta del buen comer.