La salsa más famosa

Han sido años de arduas batallas por su procedencia. Pero parece que, al final, hasta los mismos franceses se han rendido ante la evidencia de que la salsa mahonesa o maonesa, tiene origen menorquín. Poca presentación necesita este condimento: la base es la emulsión en frío de huevo y aceite de oliva, sazonada con sal, vinagre o zumo de limón. Y de Menorca, salió en la época de la dominación francesa -de ahí la confusión sobre su procedencia- hacia el mundo entero.

 

Las versiones más comerciales poco tienen que ver con la salsa original, que se sigue elaborando de forma tradicional y a mano. Y cuidado porque conseguir la emulsión exacta requiere de una técnica de muñeca que se consigue con la práctica.

 

La salsa mahonesa sigue muy presente en la cocina menorquina. Platos tradicionales, especialmente pescados, la llevan como complemento. Los concursos locales para ver quién es capaz de elaborar la mejor versión, siguen sacando a la palestra la historia de la salsa más famosa de la isla.