Cuidarse: el acto más natural

Hace años que la industria de la moda puso la cosmética en el candelero. Grandes marcas con productos cada vez más apetecibles llenan las estanterías de perfumerías y centros de estética. Pero, ¿y si existiera una alternativa a las grandes cadenas que fuera, además, mucho más natural?

 

Eso debieron pensar las primeras personas que fijaron su atención en las materias primas que se encuentran en la naturaleza isleña. Y que son ideales para la elaboración de todo tipo de productos de cuidado personal, especialmente aquellos relacionados con la piel. Así se envasan la cera de abejas que se produce en Menorca, o se aprovechan las propiedades de distintas plantas como base para distintos tratamientos. Una vez más, la naturaleza provee, si se sabe dónde buscar.

 

El interés creciente por este tipo de productos en contra de la gran industria, la convierten en una actividad prometedora.