Menorca, el corazón de la bisutería

Rebuscar en cajones de empolvados muebles y encontrar un tesoro. Uno muy especial. El que llevó elegantemente colgado de la mano algún familiar durante la década de los 20 del siglo pasado. La bisutería lleva más de 100 años presente en Menorca, con una industria que nació en el siglo XIX y se consolidó como una de las más importantes durante la época de la posguerra.

 

Las delicadas filigranas de bolsitos de plata dieron paso a una industria que vivió su auge gracias a las exportaciones. Collares, cadenas, pendientes, aretes, pulseras… Hasta ocho toneladas de material bisutero salían de los talleres que proliferaron en Maó, Ciutadella y Alaior. La bisutería se consolidó como un sector estratégico en la isla, llegando a ser la sede de la Asociación Española de Fabricantes Exportadores de Bisutería, Accesorios de Moda y Componentes.

 

La competencia de grandes países productores del este ha golpeado con fuerza un sector que, pese a las dificultades, ha sabido reinventarse y salir al mercado exterior con una imagen moderna, fresca y elegante.