Forjado a fuego lento

El yunque y el fuego son protagonistas en los talleres de aquellos que dominan una de las técnicas más ancestrales: la del dominio del metal. Junto con la piedra y la madera, es de los materiales que más presencia tiene en la isla. Ya sea por su funcionalidad, en forma de vallas para separar jardines; o por su estética, con diversos artistas dedicados a la escultura en hierro.

 

La relación entre Menorca y el hierro podría tildarse de complicada. Si bien los antiguos herreros han estado siempre ligados al devoto mundo del caballo menorquín, las condiciones climáticas de la isla hacen del hierro un material frágil con el paso del tiempo. La sal, traída del mar por el viento, y la humedad persistente durante cualquier época del año, han empujado a los artesanos del metal a trabajar con otros materiales más resistentes, como el acero inoxidable.

Las técnicas son cada vez más sofisticadas a la hora de forjar. Pero los herreros artesanos de la isla diversifican en conocimiento y arte, formando sus trabajos parte del paisaje urbano de la isla.