Bajo las aguas de Menorca

Menorca es una perla en medio del Mediterráneo, espectacular por su naturaleza y su cultura ancestral. Pero uno de los tesoros escondidos de Menorca no se encuentra a simple vista: su fondo marino. Las aguas cristalinas y calmadas de Menorca están llenas de flora y fauna submarinas que te envolverán mientras recorres el litoral con la práctica del submarinismo. 

 

Sentir la inmensidad del mar rodeando tu cuerpo, ingrávido dentro del agua, mientras recorres arrecifes, barcos hundidos o cuevas submarinas… eso es bucear en Menorca. Una sensación única en unas aguas de asombrosa transparencia, que ofrecen la posibilidad de ver a más de 30 metros de distancia bajo el mar es gracias a las praderas de posidonia oceánica, muestra indiscutible del fantástico estado de las aguas y la alta calidad del litoral menorquín. Además, la temperatura bajo el agua se mantiene entre los 20º y los 28º durante los meses de verano.

 

Si no eres muy experto, puedes empezar practicando snorkel, aproximándote al mundo submarino sin necesidad de equipos profesionales ni una formación especial, y sin tampoco límite de edad o nivel de experiencia. Porque, además, Menorca es el lugar ideal para principiantes: sus aguas tranquilas y la multitud de arrecifes a poca profundidad, accesibles para hacer inmersiones fáciles, proporcionan el entorno perfecto para realizar un bautismo de buceo, es decir, una actividad en la que poder probar la experiencia del buceo en un entorno controlado y seguro, con el acompañamiento de un instructor de buceo. Así, es una actividad que puedes realizar en familia o con amigos, ya que es apta para todos los públicos a partir de los 8 años de edad.

 

Pero si eres ya un buceador experimentado, el fondo marino de Menorca no te dejará indiferente. Hay multitud de inmersiones fantásticas, con grutas, cavernas y pecios excitantes, entre las que destaca la inmersión estrella de Cagaires o las cuevas de Cap d’en Font, en la que podrás recorrer una galería de paredes cubiertas de corales, de infinidad de colores que crean una maravilla de juegos de luces en sus cavernas que forman un entramado de estrechos pasillos con estalactitas y estalagmitas en los que encontrarás lugares tan especiales como la catedral, el órgano, el campanario y el pozo de la luna, además de los restos del Laurette, un barco de guerra hundido en el año 1883.
Si eres un amante del mar, no puedes perder la ocasión de conocer como es Menorca bajo sus aguas y enamorarte aún más de esta isla maravillosa.