Paseos rodeados de artesanía

Las noches de verano adquieren un tono distinto, se vuelven más especiales en Menorca si recorremos alguno de sus muchos y variados mercados artesanales. En ellos, cada artesano monta su pequeño puesto, en el que ofrece a los menorquines y visitantes los mejores tesoros de su creación, para que puedan llevarse a su casa un pedacito del alma que ponen en cada uno de sus trabajos. 


Así, los mercadillos nocturnos artesanales nos invitan a disfrutar de un paseo entre sus toldos y sus luces, envueltos por la música y las actuaciones en directo para conocer las calles de cada uno de los pueblos de la isla. Todos ellos son especiales y con encanto.  


La tradición artesana de Menorca ofrece una gran diversidad de oficios y productos, pero todos tienen en común el amor por la cultura, el arte y la creación de los artesanos, que desarrollan su oficio de acuerdo a los conocimientos y habilidades adquiridos con años de dedicación y experiencia. Esta amplia variedad incluye la elaboración de delicias como el queso Mahón-Menorca, la pastelería tradicional y los licores; el trabajo de la madera y los herreros, que se reinventan combinando tradición con usos alternativos y decorativos, como las barreras de acebuche convertidas en cabeceros de cama; la confección de bolsas y artículos de piel y cuero; los zapateros y fabricantes de la abarca menorquina; la joyería de autor y la producción de bisutería; la cerámica popular y artística; los relojeros; los escultores y artistas plásticos; los restauradores y los serigrafistas; la pasamanería y los tapiceros; la elaboración de jabones con flores de la isla. 


Durante los meses de verano (de junio a septiembre), cada noche hay mercado artesanal en alguno de los pueblos de Menorca: los lunes en Ciutadella, Es Castell, y Fornells; los martes en Maó y Es Migjorn; los miércoles en Alaior y Ciutadella (julio y agosto); los jueves en Es Mercadal; y los viernes en Ciutadella, Ferreries y Sant Lluís. Además, todas las noches podrás encontrar los mercados del puerto, en la Costa Marina (Ciutadella) y en Cales Fonts (Es Castell). 


Aunque la mayoría de ellos tienen lugar las noches de verano, algunos de ellos están abiertos todo el año, permitiendo a los visitantes disfrutar de la artesanía de Menorca también por la mañana, como en Maó, los martes y los sábados, y en Ferrerías los sábados.


Los mercados artesanales de Menorca tienen esa chispa que hace que nos encante recorrerlos, con la ilusión de descubrir algo nuevo en cada parada, en cada rincón, algo que nos conquiste y nos sorprenda, algo que queramos llevarnos a casa o que queramos regalar a nuestros seres queridos. Detalles elaborados con cariño, con precisión, con arte, mostrando la cultura y la tradición de la isla, guardando los recuerdos de nuestra visita en las pinceladas sobre unas avarcas pintadas a mano, en el diseño único de una joya moldeada por unas manos expertas, en las aristas de una pieza de madera que nos muestra la tradición de un oficio… Un sinfín de productos “Made in Menorca” que no podemos dejar pasar la ocasión de comprar.