Déjate conquistar por las experiencias Made in Menorca

Menorca ofrece a sus visitantes planes tan diversos e inolvidables como rincones tiene la isla. Organizar el viaje a partir de las experiencias que ofrece puede ser una magnífica forma de conocer sus colores, sabores y costumbres. 


Rodéate de viñedos para disfrutar de una visita a una de las bodegas de la isla. Sumérgete en las hermosas vistas, el olor de la tierra y la calidez del aire para conocer las diferentes variedades de uva de la plantación y explorar cada una de las fases de elaboración del vino de Menorca, empezando por la vendimia hasta llegar al embotellado, para disfrutar aun más de las sensaciones que se conectarán en el momento de la cata.


Continua la ruta entre los muros del antiguo edificio en el que se encuentra el Centre Artesanal de Menorca (Es Mercadal), donde uno puede encontrar el recuerdo de aquellos oficios desaparecidos o conservados tan solo en las manos de algunos artesanos que mantienen viva la herencia transmitida de generación en generación. Visitar el Centre Artesanal de Menorca permite conocer mejor la historia de Menorca y de sus gentes, de sus costumbres, de la belleza de los detalles en la artesanía de sus creaciones. Las exposiciones permanentes se combinan con muestras de productos, exposiciones individuales y colectivas, y actividades educativas para toda la familia.


Sigue descubriendo la isla adentrándote en el terreno del queso de Menorca, uno de los productos más típicos, sin el cual no puedes abandonarla isla. Poder ver de primera mano el proceso de elaboración, manual y en gran parte artesanal, de este producto tan típico, que termina con la maduración de cada pieza, permite entender el sabor y la textura de los diferentes grados de maduración y observar los diferentes matices en cada uno de los quesos probados, de sabor peculiar, salado por la brisa marina que llega hasta la hierba que alimenta el ganado.


Es altamente recomendable visitar una fábrica del calzado más veraniego y típico de Menorca: las avarcas menorquinas. Déjese guiar siguiendo los pasos para la producción de cada uno de los pares, desde el corte hasta el embalado, pasando por las distintas fases de aparado, donde manos expertas dan forma a esta sandalia típica, uniendo cada una de sus piezas con precisión y eficacia. El proceso, mucho más laborioso de lo que suele imaginarse, resulta de gran belleza para los observadores, quienes pueden ver como paso a paso las avarcas van tomando forma en los más variados colores. 


Por último, visitar a un productor local de fruta y verdura puede ser una muy buena forma de acercarse al campo de Menorca, para poder valorar todavía más los productos que nos ofrece. Ver como se cultivan los frutos de la tierra, como fresas, patatas, mandarinas, pimientos, calabacines, berenjenas e incluso cacahuetes puede ser un gran plan para toda la familia, dando valor al trabajo del campo y a la compra de productos Km. 0 Made in Menorca mientras se disfruta de las vistas de un arado arañando la tierra, con la puesta de sol de fondo y rodeados por la naturaleza.